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Es una sencilla y por ende maravillosa experiencia que comparte Pedro J. Segura Z., mas conocido en su ámbito como Pejota, y que nos muestra la posibilidad de cultivar nuestros alimentos en cualquir lugar donde nos encontremos y a costos accesibles. |
Esta huerta citadina está ubicada en una terraza en Pasto y es el resultado del uso de materiales reciclables -botellas y canastas plásticas-, abono orgánico y la creatividad en la puesta de los recursos disponibles.
Su propósito en palabras de Pedro, ¨es aprender, compartir, mostrar lo logrado para que la gente replique¨. Así mismo: ¨truequiar conocimiento, semillas, productos, tener comida y experimentar con nuevas recetas; construcción de afectos; probar, investigar, articular conocimiento empírico de los campesinos con al academia¨.

Este proceso lo inició primero en el área rural, cerca de la laguna de Cocha, en donde alquiló una casa y con los vecinos hicieron una huerta con la técnica conocida como cama caliente que consiste en crear una era a base de papel, encima hojarasca y luego tierra. Se agregan varias capas hasta obtener la altura deseada. Sembraron hierbas medicinales, aromáticas y condimentos, pero dado que esa actividad reclama una atención permanente se optó por trasladarla a la ciudad, donde tiene su residencia.
Allí lleva un registro de la huerta en el que consigna el nombre, fecha y estado de la siembra, fase la la luna, origen de la semilla, los aprendizajes, el destino y el uso. Por ejemplo, en la práctica pudo determinar que la profundidad de las canastillas utilizadas es inadecuada para la remolacha y la zanahoria, mientras que la hierba medicinal la Ruda, cuyo destino es el consumo y el trueque, ha tenido una cosecha en perfecto estado.
Pedro J. Segura es especialista en planificación y análisis de contexto del territorio por medio de Sistemas de Información geográfica y socio honorario de Resnatur.
Fotos cortesía de Pedro J. Segura Z.