sábado, 16 de febrero de 2013

viernes, 15 de febrero de 2013

La salida 10

Cuando salí de la iglesia desconocía que esa sería la última vez que iría allí. Llegué a la casa y por la actitud de mi Hermana comprendí que algo había cambiado. En el momento en que pudimos estar a solas me contó las novedades: El Primo, ex-novio, había abandonado los estudios y se había convertido en pastor de una religión cristiana, diferente a la católica y estaba de visita en nuestra ciudad. Mamá y las tías estaban escandalizadas, mientras que a todos los primos la curiosidad nos volvió a encontrar. Fuimos en grupo, y con el aval de los mayores, al culto que oficiaba como ayudante el Primo y me sorprendió verlo. Era como si otra persona ocupara su lugar, ya que el desenfado y la burla que tanto me molestaron de Él se transformaron en sincera simpatía y afectuosidad. Para la mayoría de nuestros primos los cantos y el ambiente coloquial del rito fue ofensivo, mientras que para nosotras significó una llamada a la nueva fe. 
Nos volvimos asiduas. Los testimonios y las relaciones de hermandad nos mantenían en el credo cada Sábado. Otra vez estuvimos felices hasta que el Padrastro consideró que era demasiado peligroso que dos adolescentes fueran tan crédulas. Nosotras nos manteníamos calladas, temerosas de que cualquier palabra pusiera punto final a nuestras salidas. 
Estaba a nuestro favor que Mamá se sentía indecisa sobre el tema y cada vez que nos exponía sus reservas nosotras poníamos de ejemplo al Primo, y ella se reía señalándonos: Ese se volvió loco. No es de fiar, pero tampoco de desconfiar. De todas maneras recuerden que ustedes aún no se mandan, ya veremos cómo se presentan las cosas.
Pese a que nos sentíamos a gusto en la Iglesia y éramos un poco mas abiertas, manteníamos un competo hermetismo respecto a nuestra verdadera situación en casa.
En ese momento se planeaba un encuentro de juventudes en un país vecino y nosotras guardábamos la increíble esperanza de poder asistir. La esposa del Pastor, que nos había tomado aprecio, insistía en que confirmáramos nuestra asistencia, para no perder los cupos que nos había reservado. Nosotras prometíamos darle respuesta pronto y cada oportunidad en las que tomábamos el impulso para hablar de ello, el miedo a perderlo todo, a que nos prohibieran volver, nos hacía echarnos atrás. 
El permiso, en nuestro caso por ser menores de edad era un requisito obligatorio, y especialmente un paso imposible de obviar, ya que además necesitábamos que nos dieran dinero para el viaje. Por eso llegó el momento en que era imposible postergar hablar con Mamá del tema.
Continuará

jueves, 14 de febrero de 2013

Arepa

 
La Arepa es un alimento tradicional en Colombia y para algunas regiones del país imprescindiblemente cotidiano. De todas las posibilidades que existen para prepararlo prefiero la que me enseñó Cecilia y que presento a continuación.
Macero el ajonjolí tostado, el anís y la sal marina.

A la harina precocida de maíz le agrego primero agua tibia, después aceite de ajonjolí y la mezcla macerada.
Amaso todo y agrego agua hasta alcanzar la elasticidad que necesito: Luego de hacer una bola, formo la arepa y la coloco en una plancha precalentada. La aso completamente primero por un lado y luego por el otro. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Siempre ES

y por tanto PERFECTO.

martes, 12 de febrero de 2013

Hojas de los árboles 5

 Feijoa ( Acca sellowiana (O. Berg) Burret)
 Fucsia (Fuchsia arborescens Sims)
 Garrocho (Viburnurn triphylum Betham)
 Siete Cueros Mayo (Tibouchina).
Abutilón (Abutilon striatum Dicks ex Lindl)

domingo, 10 de febrero de 2013

Abonos líquidos: hidrolato

 

Este registro muestra la preparación sencilla de un hidrolato, que es un abono líquido. Usé la hierba  Amor seco (Desmodium molliculum (Kunth) DC.), que es perenne y muy resistente a las condiciones ambientales de este lugar; razón por la cual aprovecho su información para compartirla a los árboles y huerta. Tal como me enseñaron David y Clementina. 
Se corta en trozos la hierba recolectada. Se puede hacer con tijeras, cuchillo…, pero prefiero hacerlo a mano. 

Se le agrega agua. Utilizo la que recolecto de la lluvia.

 
Se ubica en una zona fresca y seca. Lo hago debajo de un árbol frondoso.
Se revuelve todos los días (también hago este procedimiento a mano cuando la cantidad preparada es pequeña, de lo contrario uso un palo de madera) durante un mes y luego se mezcla con agua (en una relación de 1 medida del hidrolato por 19 de agua) para aplicarlo de manera foliar, antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde. Lo dejo tapado.