jueves, 21 de febrero de 2013

Respiro,

respiro, 1,2,3... Siento lo que mi cuerpo experimenta. Respiro, 1,2,3...
Vivo la emoción que me trae la experiencia. Respiro, 1,2,3... Sin calificación ni reproche aparecen viejas formas de pensar. Respiro, 1,2,3... Escucho lo que está afuera y está en mi. Soy lo que me sucede y así lo acepto. Es y es lo que Soy.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Quinsoto de Espárragos

Coloco sobre una fuente precalentada la Cebolla blanca troceada en julianas. La dejo que se ponga traslúcida y luego agrego la Quinua que previamente he dejado un rato en agua, lavado y escurrido.
Como para cualquier rissoto añado caldo de verduras tantas veces como sea necesario para que el cereal se cocine y aglutine, permitiendo que en cada ocasión primero se evapore. 
Una vez que la Quinua se abrió y se puso transparente le mezclo los Esparragos, cortados en trozos grandes y los que he blanqueado con anterioridad (Los introduzco en agua hirviendo por unos minutos, los saco, escurro y reservo).

Al final espolvoreo el queso Parmesano, lo dejo otros minutos al fuego hasta que se derrita y finalmente sirvo.

martes, 19 de febrero de 2013

La salida 11

Estábamos muy nerviosas. Decidimos actuar con normalidad, sin caer en excesos de disponibilidad ni servicio, como tampoco en hacer manifestaciones afectivas fuera de lugar, pues como Mamá era parca en caricias, nosotras la imitábamos. Eso si, esperamos a que estuviera sola. Doblaba y guardaba una ropa.
- Mamá, la llamé con voz firme. Nos miró, y en la ojeada que nos dio reconocí que nos veía como si se le avecinara un problema. Se puso tensa y le di un codazo a mi Hermana para avisarle.
- Mamá, ahora le dijimos las dos al unísono. Imagínate, moduló mi Hermana, que tenemos una gran oportunidad de conocer otro país, pues en la Iglesia…
No la dejó continuar y nos detuvo con una andanada de quejas y prejuicios sobre la religión que habíamos acogido, los dolores de cabeza que provocan las hijas adolescentes, nuestro egoísmo y su determinación inflexible de ni siquiera tocar el tema con el Padrastro. No, no… y rotundamente No.
Nos quedamos paralizadas y sentí que una furia me subía hasta la garganta y antes de que las palabras que me quemaban salieran de mi boca me vi arrastrada por mi hermana a la habitación. Cerró la puerta y alcanzamos a escuchar el suspiro profundo y lleno de alivio de Mamá.
- No tienes que estallar, de lo contrario esto se va a poner peor. 
- ¿Peor? qué puede ser peor? Protesté en un tono airado y alto.
Shh, pasito que te va a oir. Me aconsejó.
Me enfurruñé y lloré de la rabia. Ella se metió al computador y el sonido de su activo teclear me arrulló. Dormí profundamente y me desperté con la llamada de Mamá para ir a almorzar. 
Era Sábado, me desperecé y me levanté rápidamente, pues después iríamos al culto.
Almorzamos en silencio, como si nada hubiera pasado y después salimos para la Iglesia. Al terminar el oficio nos escabullimos para evitar encontrarnos con la Esposa del Pastor.
Cuando llegamos, nos estaban esperando. Mamá se levantó del sofá y nos anunció que a partir de la fecha se habían acabado las idas a la Iglesia, pues era evidente que ya las cosas se habían vuelto un problema y que eso del viaje al exterior era demasiado peligroso, ya que existía la Trata de Blancas…
Me zumbaron los oídos y me quedé sorda. Sólo veía al Padrastro, apoltronado y con una sonrisa satisfecha que me era odiosa, y a mi Hermana agitar las manos con furia, para terminar abnegada en llanto. La seguí a nuestra habitación y puse música, nuestras viejas baladas y abrí una de las novelas rosas que aún conservaba. Ella automáticamente prendió el computador y se enfrascó en él.
Pasaron las horas y escuché a Mamá ordenarnos que apagáramos la luz y nos fuéramos a dormir. Obedecimos sin hablar y mientras conciliaba el sueño una idea quedó fija en mi mente y llamé a mi Hermana, al tiempo que la oía también pedir mi atención. 
-¡Ya se qué podemos hacer!. Dijimos al tiempo. Ambas identificamos una misma salida.
Continuará

lunes, 18 de febrero de 2013

Lo nuevo es presente,

 sólo presente y el único momento para SER.
La paz es conmigo, la paz es con todas.