sábado, 1 de junio de 2013

Backtoeden Santa Marta, Mayo 2013

 Aspecto general de las actividades mensuales (biofertilización y realización de al era compostera) para le mantenimiento del novel bosque en el predio Santa Marta durante el mes de Mayo.
 
Fotos suministradas por Mónica Bernal.

jueves, 30 de mayo de 2013

Torta de Ahuyama

 
 Es una receta materna: Se cocina la Ahuyama con una astilla de canela, se hace puré y se integra a la leche. Se mezcla bien y se le incorporan una cucharadita de Bicarbonato de Soda, dos Huevos,  Uvas pasas hidratadas en miel de Panela, dos cucharadas de harina de Trigo integral. 
 
En un molde engrasado y espolvoreado con harina se vierte la mezcla y se hornea hasta biela introducir un cuchillo éste salga limpio. Se deja reposar y se sirve. 
 

miércoles, 29 de mayo de 2013

Es en mi


que vive lo que llamo mundo.

martes, 28 de mayo de 2013

Flores inesperadas

 Tinto (Estrum sp.)
Cactus
 Borrachero (Brugmansia candida Pers.)
Caléndula (Calendula officinalis L.)
 Arboloco (Smallanthus pyramidalis)

lunes, 27 de mayo de 2013

En familia 6


Madre volvió enojarme. Nos invitó a un almuerzo y cuando estábamos todos sentados en la mesa llegó la Hermana Menor, con la Testigo, como si fuera una coincidencia y con alborozo se sentaron a la mesa. Me quedé paralizada de la rabia y cuando pude reaccionar me paré y Padre me ordenó volver a tomar asiento. Dudé, como consecuencia de muchos años educada para obedecer, pero entonces vi a mi Hijo completamente pálido y a la Hija desencajada y con una mirada cargada de ira. El sufrimiento de los dos me dio fuerzas para hacer lo que nacía de mi. Salimos los tres. Desde ese día ninguno de mi familia me dirige la palabra.
Nuevamente me vuelco en el trabajo. La Señora volvió a su empleo y el Señor sigue entregado a los libros, mientras que los mellizos crecen y poco a poco dejan de llorar con tanto ahínco. Al Adolescente  su madre lo puso a una dieta muy estricta, pues desde que nacieron los pequeños su peso subió al punto en que se ve obeso. A la Niñera y a mi nos dijo que estamos gordas y nos ordenó compartir su menú: pobre en grasas y carbohidratos que nos mantiene con hambre y nos obliga a hacer una compra de comida en el súper, con nuestro dinero y a escondidas, que comemos en la mañana, cuando estamos solas. 
Lo difícil es el fin de semana. Todos en un solo ambiente tan tenso que a veces temo que otros escuchen el chirriar de los dientes que aprieto para esconder nuestra inconformidad. Sólo los bebés se desahogan y para calmarlos la Niñera los lleva al parque, van mis hijos con ella.
Mantengo un total silencio sobre la situación descrita y los mismo hacen los chicos cuando hablan con el Padre. Sabemos que está cada vez mas triste y que se pondría peor si conoce nuestras penas. El dinero que manda sigue el mismo recorrido: de mis manos a las del Abogado. Como siempre le doy palabras de aliento y una vez que cuelgo el teléfono me quedo muda, añorando un consuelo externo que no consigo y apelo a mi voluntad para continuar. Trato de entregarme a la rutina sin permitirme ser víctima y el cansancio que me produce el trabajo me deja demasiado agotada para serlo, más por las emociones que se mantienen ocultas allí, que por las tareas domésticas.
El último Domingo, cuando los Hijos, la Niñera y los Mellizos estaban en el parque el Adolescente llegó de improviso y se puso a hacer bromas. Mis hijos le siguieron la corriente y de un momento a otro los dos jóvenes se fueron a las manos. 
La Niñera llegó a la casa muy alterada y haciéndome muecas me dio a entender que pasaba algo grave. Menos mal que en ese instante los señores estaban encerrados en sus respectivos refugios, Ella en su habitación viendo películas viejas y Él en el estudio y pude salir corriendo. Al llegar vi que mi Hijo tenía un ojo morado y el Adolescente la ropa desgarrada por los jalones que el daba mi Hija en defensa del hermano. Había un tumulto a su alrededor. Me abrí paso y los llamé a la orden, temiendo la llegada de la policía. Se separaron. El Adolescente, me miró pidiéndome mi solidaridad y se alejó en dirección contraria a la casa. Lo dejé ir, sintiendo su dolor.  
Mi Hija, airada, me gritó: Él lo manoseó, le agarró las pompas. 
Continuará

domingo, 26 de mayo de 2013