Nación Achuar- Ecuador
Asistí este fin de semana a un taller de la Alianza Pachamama. Fuimos veinte personas que nos congregamos alrededor de nuestros sueños y de las relaciones que construimos a nuestro alrededor.
Orientados por Heidi y Jorge buscamos, a través de videos y de conversaciones en grupos la situación real frente al propósito de la Alianza: generar una presencia humana en el Planeta que sea ambientalmente. sustentable, socialmente justa y espiritualmente plena. (http://www.pachamama.org/)
El encuentro y sus participantes son una evidencia del cambio que vivimos. Ya la convivencia y armonía con la naturaleza es un camino recorrido desde las miradas de la unicidad y de la responsabilidad del grupo sobre el tipo de huella que deja a su paso por la existencia.
Heidi y Jorge, son dos de los tres mil facilitadores que en el mundo realizan el simposio de la Alianza Pachamana
Por ejemplo, Camilo, un zootecnista, emprende la tarea de buscar en cada riachuelo las especies de peces que sobreviven a la invasión depredadora de la trucha y tomarlas como un tesoro, que cuida y protege con la fuerza de hacer realidad el sueño de fortalecerlas y retornarlas a su habitat. A su vez Ricardo y Alba Rocío, desde la docencia en un instituto técnico en agropecuario en Machetá, proponen un aprender-hacer basado en el ejemplo. Y Claudia, entre su nexos con las costumbres ancestrales de comunidades indígenas y vida personal le apuesta a la responsabilidad que comienza en si misma. También Reinhard recorre a Colombia para conocer y divulgar aquellos espacios sagrados que la naturaleza ha labrado para abrir nuestros corazones.
Las conversaciones en grupos abordaron lo que somos, lo que vivimos, lo que soñamos y lo que sentimos. Al final, una manilla atrapa sueños materializa el compromiso que cada participante verbalizó en un ejercicio.
Y así tantas y propias maneras de recordar que somos un todo, urdido en la espesura de una existencia que se teje con hebras paralelas y que conscientes de si, obedecen la aguja que nos hace UNO.
Gracias. G.U.