sábado, 6 de noviembre de 2010

Los árboles: nuestra protección

Atrapan el agua, la luz solar, el viento, filtran el aire de las impurezas, protegen los suelos, disminuyen los impactos de la contaminación sonora, atmosférica... son algunas de las bondades que nos traen los árboles.
Roble (11 años

Mano de Oso (2 años)

Si además tenemos acceso a un bosque, nos encontramos con la maravilla de la biodiversidad: fauna y flora conviven en una interrelación en la que el espacio es infinito.
Y sobre todo, sus raíces nos conectan con la Tierra, su tronco sostiene nuestro hogar y el ramaje es el techo que nos resguarda de las inclemencias del clima.
Son la protección de nuestra calidad de vida y de todos los seres que habitamos el Planeta.
Aliso, Arboloco y Ciro (3 años)
Su belleza es imponente, alimenta nuestro espíritu y en su imperturbable calma nos regresan la nuestra.

Aquí una muestra de los árboles que crecen en El Paraíso y que hacen parte de un proceso de diez años de reforestación.
Siete Cueros y Aliso (4 años)
Tibar (2 años)

Yarumo (1 año)












Mangle (3 años)

Arboloco (3 años)
Roble (año y medio)









Palma de yuca (10 meses)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Constantes, otra minga









La autonomía y la capacidad del hacer se fortalece, pues depende de nuestra intención y es ésta la de equilibrar nuestras fuerza para alcanzar un resultado.






En esta nueva minga nos acompaña Martha. Pintamos ahora de blanco las paredes de la casa de Esperanza.
Nos encontramos nuevamente con la contundencia de la cooperación: resultados a corto plazo. Logramos pintar la terraza, la pared de la entrada y la lateral del norte.

viernes, 29 de octubre de 2010

De la huerta al consumidor

Que el alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento: Hipócrates.


Cada vez son mas evidentes los efectos contraproducentes en la salud -obesidad, diabetes precoz, colesterol-hipertensión...- por el consumo de alimentos, cuyo origen es industrial y de una agricultura que se apoya en el uso de fertilizantes, abonos y venenos químicos para sostener la productividad en una tierra gastada, moribunda.
Ahora los consejos son que se incrementen en las dietas el consumo de frutas y verduras y que éstas deben provenir de una agricultura limpia.
Es por ello que la demanda de alimentos cultivados de manera orgánica -con materiales naturales y sin violentar la naturaleza- se perfila como una opción de desarrollo sostenible y de reactivación de las economías campesinas. Se habla de una demanda que crece día a día y de una oferta aún insuficiente y en esa medida los gobiernos retoman la tarea de realizar talleres y cursos para promover en los agricultores otra vez las prácticas que fueron desestimadas con la mal llamada Revolución Verde.
Se adelanta en los municipios una política de fomento a las huertas campesinas, tanto para recuperar la vocación de sembrar alimentos para el consumo propio de las familias, así como para generar una producción alimentaria que se realice de manera orgánica y cuente con la correspondiente acreditación.
Fue así como participé en el curso ¨Producción ecológica certificada como alternativa de desarrollo sostenible en la provincia de Almeidas¨ para los municipios de Guatavita, Sesquilé y Suesca¨, siendo el segundo el que ya tiene una oferta de productos orgánicos.
Dado que éste es un mercado incipiente en Colombia y a nivel local, casi que desconocido, a los productores no les es posible comercializar sus productos entre los intermediarios locales que mantienen el esquema de comprar volumen a bajo precio y sus volúmenes de producción no les permiten acceder a mercados más distantes, y por ello han asumido además la tarea de vender directamente.

Huerta municipal de Sesquilé dada en administración a una asociación de productores, dirigida por Claudia Bojacá. Esta siembra que comenzó hace cuatro meses, al momento abastece a los hogares de los agricultores y el proyecto del grupo es comercializar.
La Huerta de Geremías Prieto. Diseñada en terrazas para una producción intensiva va a cumplir dos años de funcionamiento y se comercializa
en el municipio de Sesquilé, puerta a puerta, una vez a la semana y cuyo proceso de agricultura implica una labor constante y sin tregua de desyerba y de control biológico de plagas y enfermedades. La filosofía de Prieto es que si hay limpieza hay salud.
En la huerta de Pilar Lozano Rico, también en Sesquilé y con tres años de experiencia. Se inició con el cultivo tradicional -no orgánico- de fresa, del cual aprendió por qué la agricultura orgánica es la mejor manera de producir alimentos. La comercialización es igualmente directa, puerta a puerta, en la zona norte de Bogotá una vez a a la semana.










Información sobre oferta directa de productos orgánicos: 


clalebp@hotmail.com








gepri@hotmail.com




plozanorico@yahoo.es


agregua.guasca@gmail.com
www.ecoreal.org

miércoles, 27 de octubre de 2010

Aprendemos, nueva minga


Aprendemos del otr@, aprendemos de nosotr@s mism@s en la convivencia que nos relaciona.


Cada nuevo encuentro nos representa también la novedad de otra experiencia compartida. En esta oportunidad volvemos a la tarea de pintar paredes.











El paso del tiempo se transforma con los coloridos del ahora: el beige y el azul son el marco del esplendor de las plantas siempre verdes y florecidas del patio de la casa de Flor.




A medida en que transcurre el trabajo nos repartimos las tareas que no requieren la suma de nuestras fuerzas.

Trabajar en grupo como resultado del ejercicio de nuestra libertad hace que la constancia nos enriquezca. La labor es cada vez mas ligera porque nos vitaliza la alegría de compartir y nuestra renovada solidaridad refuerza nuestra comprensión de ser UN@.