viernes, 29 de octubre de 2010

De la huerta al consumidor

Que el alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento: Hipócrates.


Cada vez son mas evidentes los efectos contraproducentes en la salud -obesidad, diabetes precoz, colesterol-hipertensión...- por el consumo de alimentos, cuyo origen es industrial y de una agricultura que se apoya en el uso de fertilizantes, abonos y venenos químicos para sostener la productividad en una tierra gastada, moribunda.
Ahora los consejos son que se incrementen en las dietas el consumo de frutas y verduras y que éstas deben provenir de una agricultura limpia.
Es por ello que la demanda de alimentos cultivados de manera orgánica -con materiales naturales y sin violentar la naturaleza- se perfila como una opción de desarrollo sostenible y de reactivación de las economías campesinas. Se habla de una demanda que crece día a día y de una oferta aún insuficiente y en esa medida los gobiernos retoman la tarea de realizar talleres y cursos para promover en los agricultores otra vez las prácticas que fueron desestimadas con la mal llamada Revolución Verde.
Se adelanta en los municipios una política de fomento a las huertas campesinas, tanto para recuperar la vocación de sembrar alimentos para el consumo propio de las familias, así como para generar una producción alimentaria que se realice de manera orgánica y cuente con la correspondiente acreditación.
Fue así como participé en el curso ¨Producción ecológica certificada como alternativa de desarrollo sostenible en la provincia de Almeidas¨ para los municipios de Guatavita, Sesquilé y Suesca¨, siendo el segundo el que ya tiene una oferta de productos orgánicos.
Dado que éste es un mercado incipiente en Colombia y a nivel local, casi que desconocido, a los productores no les es posible comercializar sus productos entre los intermediarios locales que mantienen el esquema de comprar volumen a bajo precio y sus volúmenes de producción no les permiten acceder a mercados más distantes, y por ello han asumido además la tarea de vender directamente.

Huerta municipal de Sesquilé dada en administración a una asociación de productores, dirigida por Claudia Bojacá. Esta siembra que comenzó hace cuatro meses, al momento abastece a los hogares de los agricultores y el proyecto del grupo es comercializar.
La Huerta de Geremías Prieto. Diseñada en terrazas para una producción intensiva va a cumplir dos años de funcionamiento y se comercializa
en el municipio de Sesquilé, puerta a puerta, una vez a la semana y cuyo proceso de agricultura implica una labor constante y sin tregua de desyerba y de control biológico de plagas y enfermedades. La filosofía de Prieto es que si hay limpieza hay salud.
En la huerta de Pilar Lozano Rico, también en Sesquilé y con tres años de experiencia. Se inició con el cultivo tradicional -no orgánico- de fresa, del cual aprendió por qué la agricultura orgánica es la mejor manera de producir alimentos. La comercialización es igualmente directa, puerta a puerta, en la zona norte de Bogotá una vez a a la semana.










Información sobre oferta directa de productos orgánicos: 


clalebp@hotmail.com








gepri@hotmail.com




plozanorico@yahoo.es


agregua.guasca@gmail.com
www.ecoreal.org

miércoles, 27 de octubre de 2010

Aprendemos, nueva minga


Aprendemos del otr@, aprendemos de nosotr@s mism@s en la convivencia que nos relaciona.


Cada nuevo encuentro nos representa también la novedad de otra experiencia compartida. En esta oportunidad volvemos a la tarea de pintar paredes.











El paso del tiempo se transforma con los coloridos del ahora: el beige y el azul son el marco del esplendor de las plantas siempre verdes y florecidas del patio de la casa de Flor.




A medida en que transcurre el trabajo nos repartimos las tareas que no requieren la suma de nuestras fuerzas.

Trabajar en grupo como resultado del ejercicio de nuestra libertad hace que la constancia nos enriquezca. La labor es cada vez mas ligera porque nos vitaliza la alegría de compartir y nuestra renovada solidaridad refuerza nuestra comprensión de ser UN@.

jueves, 21 de octubre de 2010

´Arboles que cambian lo que sentimos


Nos juntamos para honrar al fuego como elemento renovador y transformador: en esa oportunidad de la energía del miedo.

Formamos un círculo, escribimos nuestros miedos y un@ a un@ se los entregamos al fuego, mientras dijimos:
Con el poder del fuego que representa en la tierra al Sol, sacamos de la oscuridad nuestros miedos hasta convertirlos en cenizas. Fuego te honramos con gratitud, que tu poder sea nuestro poder de transformación

Al liberarnos individualmente del miedo, t
e liberamos Tierra de lo que materializa el temor, estamos libres de la guerra, el hambre, la destrucción; estamos en equilibrio, unificados en el respeto a la diversidad de los pueblos, en abundancia y felicidad.



Este árbol es nuestro gesto de amor, de gratitud a la tierra por estar siempre abierta, por recibir de nosotr@s hasta lo que la daña, y de nuestro compromiso por cambiar, por tomar conciencia de que somos Tierra.



Estamos list@s para vivir sin miedo. Si el temor regresa sabemos que podemos revivir este momento, volver aquí con nuestra imaginación para invocar tu poder Tierra para transformar lo que nos daña. ASI ES.





Establecimos un pagamento que terminó en el fondo del programa BACKTOEDEN.
La celebración y la puesta en marcha de rituales nos da la posibilidad de encontrarnos, compartir intereses que nos unen y especialmente aumentar nuestra capacidad de crecer al comprender que nuestro propósito se hace mayor cuando lo compartimos con otr@s.


Hoy encaro el temor y me abro a la solución, con ella encuentro la espontaneidad. Soy libre de SER. ¡Que seamos paz!

lunes, 18 de octubre de 2010

Abonar el suelo


Para facilitar el crecimiento y asentamiento de los nuevos árboles es necesario trabajar de manera paralela el suelo. A esa labor la llamamos eras composteras, que son el abonado sistemático del suelo -mensual-, para atraer lombrices y organismos microscópicos que airean la tierra, facilitando la incorporación del agua lluvia y evitando la compactación del suelo que termina en erosión.
La cobertura que se coloca sobre el estiércol, casi siempre pasto, ya que ayuda también a controlar la presencia de moscas que generarían un tipo de contaminación en el lugar. Al cubrirse totalmente el abono no se presentan.










Pueden usarse todo tipo de estiércoles, la variedad es mejor y es preferible que su origen sea del mismo predio o del vecino mas cercano. Se coloca directamente al suelo, sin intervenir la tierra.












El estiércol ha de taparse con pastos, ramaje, materia orgánica de desecho, y luego pisarse para que se afiance en el suelo y no se ruede con el viento y/o la lluvia. Presentación del proceso realizada en el predio La Virginia, vereda Hatillo.












Eras composteras en los predios Bachué, vereda Guita y San Luis en Chitiva Abajo


No hay camino más inteligente en agricultura que el de la
mejora del suelo en su totalidad.
MASONOBU FUKUOKA

VEA LA ´PROPUESTA DE MASONOBU FUKUOKA EN LOS LIBROS: LA SENDA NATURAL DEL CULTIVO" Y LA REVOLUCIÓN DE UNA BRIZNA DE PAJA

jueves, 14 de octubre de 2010

Sembrando solidaridad

Si logramos establecer formas y procesos
solidarios nuestra posibilidad de hacer se multiplica.



Tres mujeres, Esperanza, Flor y Gloria, nos dimos a la tarea, desde Septiembre de 2010, de crear espacios de socialización y apoyo mutuo para realizar de manera regular y organizada encuentros de labores, que denominamos Mingas, término precolombino para definir el de trabajo solidario.






En cada oportunidad nos juntamos en uno de tres lugares del municipio de Suesca y llevamos a cabo un objetivo, que es definido por la anfitriona. Compartimos el esfuerzo, la comida y avanzamos en el conocimiento mutuo.











La puesta en marcha de este tipo de experiencia consolida no sólo formas no tradicionales de trabajo, sino que además nos permiten superar las limitaciones de nuestro sistema de creencias respecto a lo femenino y a nuestra capacidad y autonomía en el hacer. Las barreras son las que nos ponemos a nosotras mismas.